Bitácora dedicada a la familia Cabrera, de la villa de Macharaviaya, en Málaga, España.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Una explicación

Los Reyes Católicos conceden tierras a varios Cabrera en Macharaviaya y Benaque en el repartimiento realizado tras la Reconquista, una práctica habitual de los monarcas entre los soldados que habían combatido con mérito y los dignatarios que los acompañaban. Sin embargo ¿en qué momento pasan a residir los Cabrera en estas villas?.

Para entender el rango de los Cabrera en la ciudad de Córdoba podemos emplear varios párrafos del libro El cambio inmóvil. Transformaciones y permanencias en una élite de poder (Córdoba, siglos XVI-XIX) del doctor Soria Mesa:
"los más antiguos linajes y de más preclaro origen son los Fernández de Córdoba, Góngora, Argote, Aguayo, de los Ríos, Venegas, Angulo, Cárdenas, Cabrera, Godoy, Armenta... Todos ellos descienden, al parecer sin excepción, de los propios conquistadores de la ciudad. Durtante siglos controlaron Córdoba y se dividieron en infinidad de ramas, mezclándose entre sí con una bárbara consanguinidad". 
Sobre los Cabrera:
"su origen es muy antiguo, paralelo al desenvolvimiento cristiano de la ciudad. Su nobleza de sangre es indiscutible, así como su prestigio entre la población. Sus riquezas son enormes, y sus mayorazgos sólidos y productivos". 
¿Cómo descendientes de esta oligarquía nobiliaria en la ciudad de Córdoba llegan a vivir en Macharaviaya con cargos de menor relevancia?; ¿Por qué el hijo de don Gonzalo de Cabrera y Acevedo, Regidor Perpetuo de Córdoba, es un Capitán residente en Macharaviaya, llamado Fernando Antonio de Cabrera?

Guardias Viejas de Castilla
Grabado: Kripteia Milites Hispanus

Este es el punto crucial para entender la genealogía de los Cabrera de Macharaviaya. Según la exhaustiva enciclopedia genealógica de los hermanos García Carraffa, don Gonzalo de Cabrera y Acevedo, Señor de los Cansinos, casó con doña María Carrillo y no tuvo sucesión, por lo que heredó el Señorío de los Cansinos su hermana doña Beatriz. Sin embargo, según el manuscrito sobre los Cabrera de Macharaviaya, conservado en el Archivo Municipal de Málaga, contrajo matrimonio con doña Mariana de Guevara, con descendencia.

De la aparente contradicción entre estas dos genealogías, en las que don Gonzalo aparece con dos diferentes esposas, nos saca de dudas el libro Descripción Genealógica de la Casa de Aguayo y líneas que derivan de ella, escrito por el presbítero Antonio Ramos en 1781:
"Don Gonzalo de Cabrera no tuvo sucesión de doña María Carrillo y sí de doña Mariana de Guevara, de quien tuvo a don Fernando Antonio de Cabrera, Capitán de las Guardias Viejas de Castilla".
La explicación es clara: doña María Carrillo fue la esposa legítima, con la que no tuvo sucesión. Pero don Gonzalo habría tenido un hijo natural con doña Mariana de Guevara, y que a causa de su ilegitimidad no pudo heredar el cargo de Regidor Perpetuo de Córdoba, ni el Señorío de los Cansinos mencionado por García Carraffa, probablemente por tratarse de un mayorazgo que requería legitimidad. 

Pero sí pudo heredar (o incluso recibir en vida de su padre) tierras en Macharaviaya, que su familia poseía desde los Repartimientos, y evidentemente el apellido y la hidalguía paternas. Es curioso como en los documentos de los descendientes del capitán Fernando Antonio no hay mención alguna al Señorío de los Cansinos, que habían perdido. Es significativo también que el escudo que usan los Cabrera de Macharaviaya traiga las dos cabras en campo de plata, idéntico al de los Señores de los Cansinos, en lugar de campo de oro como otras líneas de Cabreras de Córdoba.

El hecho de dedicarse a la carrera militar cuadra también a un hijo natural, como creemos que fue el Capitán don Fernando Antonio de Cabrera. Hay que destacar, también, que las Guardias Viejas de Castilla eran un cuerpo de élite de caballería, y que sus capitanes pertenecían todos a la alta nobleza. Estaban divididas en 25 capitanías, cada una se componía de un capitán, un teniente, un alférez portaestandarte, un trompeta y cien soldados.

Macharaviaya.
Fotografía: Axarquíaviva

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